(Explora los gráficos de este trabajo, son interactivos. Pasa el cursor sobre ellos para obtener más información y activa/desactiva conjuntos de puntos dando click en las leyendas)


A partir de la difusión que varios organismos de la sociedad civil dieron a la Ley de Seguridad Interior, seguí de cerca el proceso y los diálogos. Escuché las voces e intervenciones de quienes estaban a favor y en contra. Desde mi prejuicio, era claro que el bloque PRI-PVEM y lo restante del calderonismo en el PAN apoyarían la ley.

Al ser aprobada, decidí analizar los datos de la LXIII Legislatura de la Cámara de Senadores, con el propósito de enfrentar mis prejuicios políticos contra los datos.  Usando el Senado, uno de los pilares de la federación, como ventana para comprender la realidad política de México, traduje las acciones (votaciones) de esta LXIII Legislatura en datos para interpretar de manera objetiva el carácter político de sus miembros y su pertenencia a grupos que se constriñen o trascienden a los partidos políticos.

El análisis realizado revela situaciones evidentes para quienes siguen de cerca la política mexicana. Sin embargo, este ejercicio ayuda a informar de manera objetiva al público en general, pues aquí únicamente están integradas las decisiones que cada senador tomó durante esta legislatura.

Los datos

Utilicé la página web del Senado para obtener todos los registros de cada una de las votaciones que se realizaron durante la LXIII Legislatura. A pesar de que la información sobre las votaciones es pública, no se encuentra en un formato utilizable para que sean analizados. Fue necesario utilizar técnicas de web-scraping y parsing para poder generar una base de datos utilizable de cada uno de los senadores y sus suplentes con cada uno de sus votos.

Pasaron por el pleno 164 senadores, ya que 36 fueron suplentes. En total se realizaron 627 votaciones. Esto no incluye las llamadas votaciones económicas que se realizan a mano alzada. Los datos comprenden un periodo que va del inicio de la legislatura en septiembre de 2015 al 14 de diciembre de 2017. 

La metodología para el análisis consiste en asimilar cada una de las votaciones como atributos que describen a cada senador. Se fusionaron los datos de aquellos senadores que utilizaron a sus suplentes, ya sea temporal o definitivamente. Al final, el resultado fue una lista de 128 senadores con 627 atributos (votaciones) que describen su carácter parlamentario.

El análisis

El primer ejercicio tiene como objetivo visualizar qué senadores son más similares entre sí según las 627 votaciones. Con ayuda de la técnica PCA (análisis del componente principal) se puede representar la variabilidad de un conjunto de datos en menos dimensiones. En el caso de una votación dividida, la variable que representa esta votación toma importancia debido a que explica las diferencias entre el grupo observado. Por otro lado, si en la ratificación de algún embajador todos votaron a favor, esta variable se descarta pues no sirve para explicar diferencias entre ellos.

Para realizar este procedimiento es necesario transformar las votaciones a valores numéricos de la siguiente forma:

Es importante mencionar que al realizar una reducción tan drástica de dimensiones (627 a 2) se pierde parte de la variabilidad que explica la similitud o diferencias entre senadores, pero éste es solo un primer paso con el fin de visualizar a los senadores. Con 2 dimensiones se logra capturar 37.2 por ciento de la variabilidad de los votos de los senadores.

 

Los resultados

Los valores de los ejes no tienen un significado que sea posible interpretar cualitativamente debido a que se trata de una proyección de 627 dimensiones a dos, en otras palabras, se podría decir que esta gráfica es la sombra en dos dimensiones de todas las votaciones realizadas por cada senador, y que a partir de ello vemos la configuración de grupos de votación similares dada la distancia entre ellos.

 La gráfica debe ser interpretada con la Primera Ley de la Geografía (Tobler) que nos dice: ”Todas las cosas están relacionadas entre sí, pero las cosas más próximas en el espacio tienen una relación mayor que las distantes.”  A simple vista, la dispersión de los puntos logra evidenciar algo ya sospechado, la estrecha relación que tiene el PRI con gran parte del panismo.

Si bien la mayoría de los senadores están agrupados alrededor de sus grupos parlamentarios, se pueden notar algunos puntos relevantes:

• El PRI-PVEM muestra una gran capacidad de funcionar como un bloque, votan de manera muy similar.

• Podemos ver que la mayoría de los panistas tienen una marcada cercanía con el PRI, es decir, que en esta legislatura el bloque panista no constituyó una oposición al partido en el poder.

• Un ejemplo concreto son los auto proclamados rebeldes del PAN, senadores cercanos al expresidente Felipe Calderón. Tanto Ernesto Cordero, Roberto Gil Zuarth, Juan A. Fernández Sánchez Navarro, Jorge Luis Lavalle, están ubicados cerca del bloque priista. Por eso, no es sorprendente que Javier Lozano haya renunciado a su partido para sumarse a la campaña del precandidato priista José Meade. El carácter parlamentario de Lozano en esta legislatura siempre fue similar al PRI.

• Por su dispersión, la izquierda, representada por los partidos PT y PRD, refleja un carácter más individual en las votaciones de cada senador.

 

Algunas observaciones para comprobar que la proyección tiene sentido:

• La senadora María Luisa Calderón, ahora sin partido, está ubicada al centro (punto gris) rodeada de panistas dado que en ese sentido fueron sus votaciones desde septiembre de 2015 hasta octubre de 2017.

• En las votaciones de Alejandro Encinas, quien está vinculado a la izquierda aunque renunció al PRD, se puede notar que es cercano a los partidos de esa ideología.

• Los panistas Juan Carlos Romero Hicks, Ernesto Ruffo y Javier Corral, quienes se caracterizan por ser contrarios al calderonismo, están alejados de la mayoría de su bancada así como del PRI. No deja de ser esclarecedor que ambos senadores, junto con el actual gobernador de Chihuahua, respalden las investigaciones de desvíos de recursos que ocurrieron en la entidad durante la administración de César Duarte.

 

La gráfica se ve afectada por las ausencias. Tal es el ejemplo del panista Francisco Burquéz, quien debido a su lucha contra el cáncer es el senador con más inasistencias. Si hubiera estado presente, su punto en la gráfica estaría junto a su bancada. Por la misma razón, se explica el porqué de las variaciones en las filas del PRI-PVEM.

Si bien este procedimiento sirve para dar un entendimiento general de la cámara alta, es necesario observar más de cerca a la participación en votaciones de cada senador.

La asistencia y participación

Como decíamos, hubo 627 votaciones totales en esta Legislatura en el Senado, con un promedio de asistencia del 70%. Aunque existe mucha diferencia entre la asistencia a sesión plenaria y la participación en votaciones. Ese el caso de la senadora Ninfa Salinas del PVEM, hija de Ricardo Salinas Pliego, pues tiene una asistencia del 90 por ciento pero una participación en votaciones de apenas el 30 por ciento.

Decíamos, de un total de 128 Senadores el tamaño promedio del quórum por Votación es de 90 senadores. Esto significa que como el número promedio de ausencias por votación es de 38 senadoras y senadores. De hecho, como muestra el gráfico siguiente, el quórum para las votaciones nunca fue del 100%, el número máximo de participación fue de 122 senadores, como en la votación de la Ley de Seguridad Interior (voto_id=2980).

La configuración de grupos legislativos

Para continuar con el análisis se requiere entender el carácter parlamentario de cada una de las bancadas mediante sus votaciones. La metodología consiste en obtener, por partido, la moda en cada una de las votaciones y así generar 627 variables que describan a cada grupo. Esta medida será más robusta para los partidos con mayor número de senadores, mientras que para los que menos tienen puede resultar en una generalización de particularidades.

Una vez obtenidas las votaciones que representan el carácter parlamentario de cada uno de los partidos es posible compararlos. Esta tabla explica la similitud entre bancadas, donde un valor menor a .85 ya es una diferencia considerable debido a que en muchas votaciones no hay diferencias como en la ratificación de algún embajador.

Esta tabla, como la gráfica de los puntos, también comprueba que el PRI y el PVEM funcionan como un solo bloque.

El siguiente paso es comparar las votaciones entre senadores y partidos. Para esto representaré las votaciones como vectores y los compararé por medio del consine similarity, una medida para comparar vectores que van del -1 (perfectamente opuesto) al 1 (perfectamente igual). Para evitar que las no-participaciones y ausencias por comisión oficial afecten como en el primer análisis será necesario normalizar los dos vectores utilizando únicamente las dimensiones que estén representadas tanto en el vector del senador como en el vector del partido.

Si bien cada senador pertenece a algún grupo parlamentario, este análisis permite saber, en función de sus votos (acciones parlamentarias), a qué partido son más afines.

Un total de 13 senadores obtuvieron una similitud más alta con un partido al que no pertenecen (se excluye aquí a seis senadores del PRD que pasaron al PT después de la creación del Frente por México):

Dentro del grupo en azul se encuentran los cinco senadores autodenominados como los rebeldes del PAN. La tabla corrobora algo que se intuía: todos ellos son afines al PRI. No sólo no son críticos con el poder en turno sino que votan como esa bancada. Desde el comienzo de esta legislatura en septiembre de 2015, Lozano, por ejemplo, votó junto con la bancada del PRI. Su actual posición dentro de la campaña de Meade no representa un cambio sino una constante.

La comparación ayuda a clasificar a los senadores sin grupos parlamentarios dentro de alguna bancada. Tiene sentido ver a Encinas similar al PT, a Raúl Morón similar al PRD, a María Luisa Calderón como panista y a Mónica Arriola, hija de Elba Esther Gordillo, como parte del bloque PRI-PVEM.

Por otro lado, tenemos al grupo panista conformado por Corral, Ruffo y Romero-Hicks, que no sólo votan diferente a los rebeldes, si no que marcan una tendencia diferente al interior del PAN.

El legado calderonista del PAN ligado estrechamente al PRI debilita el discurso opositor del PAN no solo desde la percepción pública, también al interior del partido. La infiltración del PRI en el PAN es un proceso que comenzó en el sexenio pasado y que este momento político ilustra y deja en evidencia.

 

Fernando Melchor
Científico de Datos egresado de la maestría en Data Science & Urban Informatics en NYU. Actualmente investiga sobre el consumo de agua en California y vive en Nueva York. Twitter: @BillyMelchor


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